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89 años de la inauguración del Edificio Chrysler

El edificio Chrysler se inauguró el 27 de mayo de 1930 gracias a los 15 millones de dólares que el empresario automovilístico Walter P. Chrysler invirtió en este este proyecto, que compró al promotor William H. Reynolds y que este último había encargado a su vez al arquitecto William Van Alen.

En la época en que se construyó el Chrysler Building, era habitual que en las obras de los rascacielos murieran varios trabajadores, pero gracias a las novedosas medidas de seguridad que se implantaron en este edificio no falleció ni un solo obrero durante su construcción.

Durante su construcción se estaba levantando en Nueva York otro rascacielos, el del Bank of Manhattan, que pretendía coronarse como el más alto de la ciudad.
Fue entonces cuando Van Alen decidió modificar los planos originales para la cúpula y convertirla en la que vemos hoy, hecha de vigas de acero y conocida como Vertex, que se colocó en apenas unas horas tras construirse en secreto, convirtiendo al Chrysler Building en el edificio más alto del mundo por aquel entonces.

Diferentes modificaciones de diseño para el edificio Chrysler

Gracias a la aguja, fue el edificio más alto del mundo, y lo más sorprendente es que pesa 300 toneladas y más de 60 metros de alta, fue instalada en menos de 90 minutos.

Aunque este título sólo le duró 11 meses, en 1931 se inauguró el Empire State Building y el Chrysler quedó desbancado en altura, pero no en belleza.

Dice una leyenda urbana que la aguja que corona el edificio se realizó con el material de los tapacubos de los coches de la empresa. Se ha probado que el material no es el mismo que el que se utilizaba para los embellecedores de neumáticos.

Vestíbulo

Los ascensores del Chrysler fueron, en su época, los más rápidos en subir y bajar, a una velocidad de 300 metros por minuto.

El rascacielos fue construido a buena marcha, con una media de 4 plantas por semana.


Las gárgolas de acero en forma de águila que observan la ciudad desde la planta 61 son un homenaje al logo que llevaban los coches Chrysler en el morro.
Published inCuriosidades de la construcción